sábado, 14 de marzo de 2009

He cantado infancia de juegos




He cantado infancia de juegos,
he presionado botones del abismo,
pero quién sabe.

Quién sabe quién soy,
adónde voy.
Quien sabe, sabe a aullido en luna llena,
a tres de la mañana
y teléfono insomne.

Mañana será otro día de mañas,
de artilugios,
de comatosos postes de luz
diluyendo en la avenida presencias ausentes,
de noche temida, temeraria,
de muerte del sacro deseo.

La historia fulmina el aquí
más pesadilla que susto.
Té de letargo para ti
y para mí, teoría de las especies.

Nada calma el postrauma,
pero tu nombre persiste.
Galaxias crujen en mi cabeza
hueco de ardores,
porque la vida
tú, vida
mi vida,
esta vid que nos conmueve,
quiere creer en otras vidas
para saciar en ti
tu mí,
sin morir de espacios inertes,
cuando aferrándose a paredes
resbala, se hunde, vuelve,
arriba o abaja,
construye su casa
entre estrellas que estallan
y fusilan toda ilusión
de amarte siempre
(sin suerte).

Cuando atraviese tu fantasma
escaparé el azote del verso primitivo.

Quédate quieto.


© ALR, 2009
Imagen: Naelle Devannah

2 comentarios:

F.M. dijo...

Me encanta cuando escribes asi! Gracias...

Ana dijo...

Gracias por leerlo FM.

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