martes, 9 de febrero de 2016

Sueño


Día 9, mes 2, año 8:



Sueño con menos frecuencia
que en revelaciones del Antiguo Testamento.

Sueño atea.

Descanso profundo casi nunca.

No hablan mis sueños de dormir,
de micro-insomnios con hedor a ajena paranoia,
a orín de ausentes vivos
asistiendo festivos a nuestro no-funeral.

No hablan de fragancia de ciruelas y vainilla,
pistacho y almendras
de chinas -naranjas- oranges
antes muy frescas,
inaccesibles luego del tax y el vampírico cabotaje.

El tejemaneje en autopistas,
el vaivén del mar
reducen su calidad
a sobras
que no comemos con sal.

No hablan del mínimo intento de belleza
asomada entre agotadora supervivencia.

No hablan mis sueños
prisioneros sin boca ni dientes,
con cabello arrancado y uñas enterradas en piel propia,
de su inerte pantano de autodestrucción.

Juegan
a Isla en pedazos.

Porque el miedo,
porque el dinero,
porque la hierba verde.

Porque la nada no sabe nadar
y desesperada nos abraza,
sumergiéndonos en el Puerto más hermoso,
aterrorizado de Libertad.



.


© ALR, 2016, Puerto Rico.

2 comentarios:

Kamaswami dijo...

Me encanta este poema en especial por los sueños q ya tengo muy pocos y lo del miedo generalizado , gracias por publicarlo

Ana dijo...

Hay que soñar!

Salud!

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