viernes, 5 de octubre de 2007

no sabes, tortura de mis ojos


no sabes, tortura de mis ojos

No sabes, tortura de mis ojos,
que exilio
tratando de comprender qué respiras.


¿Para qué fortalecer el alba que me ha tomado por muerta,
si me han robado de la noche mi maleta
rasgando marchar a cualquier aire?
Si el agua se vierte contra mí,
azotando la infantil consecuencia:
un cuerpo de espuma, rígida y funesta
sin mariposas para posar tu cabeza
sin fe de oro quemando mi lengua
despertando a pesadillas que amarran los días
en que quisiera ser dios,
arrancarme esta aurora,
su oscuro luto mordiendo los huesos.


Y tú no quieres morir,
en esto, no tengo compañía.
Porque ya estamos, lo que somos:
en el silencio irremediable
que ata al origen de la vida
y me sepulta en tu pecho
engendrando cenizas de poesía.


© ALR, 2007, Puerto Rico

3 comentarios:

así sucedió dijo...

Para personas sensibilizadas.

Salvatiere dijo...

Quien estara rondando como fantasma por tu mente querida amiga.....

Te dejo un beso


Agustín

Ana dijo...

Mi mente está llena de fantasmas, Agustín, procuro aprender de ellos y que todos sean queridos.
Si alguno se muestra pesadilla que acosa, lo vuelvo a matar.
:D

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